Cuando observo a determinados personajes analizar la actual situación financiero-económica, no puedo evitar acordarme de Jose Antonio Maldonado («El hombre del tiempo«), anunciando una borrasca que ha dejado precipitaciones por el este y que espera que amaine a finales de semana, dando paso a un anticiclón que traerá mejores temperaturas.

Se realizan análisis que pocas veces van más allá de los hechos que ya se han producido o de las causas cortoplacistas que los provocaron, que nada aportan para solucionar los problemas a los que nos enfrentamos.

No estamos ante una crisis financiera, sino ante un cambio de era que genera brutales tensiones financieras y económicas

Nos dirigimos hacia una nueva era digital que transformará por completo los actuales modelos de negocio, dando paso a nuevas fórmulas de generación de riqueza en un mercado que se aplana y donde la obtención de beneficios como consecuencia de opacidades e imperfecciones del mercado se antoja realmente difícil. Y los que manejan el mundo lo saben.

Precisamente, uno de los muchos motivos por los que no salimos de la crisis es que el propio mercado es consciente de que el actual orden mundial llega a su fin, y no merece la pena invertir un duro en el antiguo mundo. Es mejor dejarlo morir.

Y es que miremos donde miremos sólo vemos modelos de negocio que ya han desaparecido y que están dando lugar a un nuevo orden mundial, ocasionados por la bidireccionalidad y la hiperconectividad originada por la tecnología y concretamente por Internet:

Industria del entretenimiento: la crisis no la genera Internet ni los piratas, sino la falta de definición de un modelo de negocio alternativo, provocado por la política arancelaria impuesta por la Ley Sinde y las grandes compañías del sector, que impide que la mano invisible de Adam Smith actúe como debiera.

Política: más allá de los perroflautas que nos muestran en la televisión, lo que hay detrás del movimiento 15-M es una revolución sociopolítica sin igual desde el siglo XVIII, dando paso a una democracia participativa.

Banca: la posibilidad de obtener beneficios como consecuencia de disponer información que otros no tienen es propia de una sociedad donde existen enormes cortinas de opacidad, inviable en una sociedad digitalizada donde la información fluye a la perfección. La banca como hoy la conocemos mira al futuro y se preocupa porque no se encuentra…

Inmobiliarias: exterminadas por iniciativas como Idealista

Head hunters: exterminadas por iniciativas como Linkedin. Seguirán existiendo y ofreciendo servicios de gran valor añadido, pero de forma distinta.

Prensa: exterminadas por blogs, redes sociales, RSS y un sinfín de aplicaciones. No se exterminan las noticias ni la información, sino las empresas que cobran por ofrecerlas que deben desarrollar nuevos modelos de negocio. La prensa seguirá existiendo siempre, pero de forma distinta.

Alimentación: mercado refugio en el que la intermediación de determinados productos, alcanza picos del 2.900% en algunos meses (caso del limón, IPOD intermensual del 2010) se va a ver radicalmente afectado por la creación de mercados digitales donde la información entre los agentes clave del sector fluye de forma perfecta, generando información en tiempo real que permita optimizar los procesos mediante herramientas georeferenciadas en tiempo real, con iniciativas de proyectos sociales como Hermeneus.

Y en definitiva, todos estos cambios en los actuales modelos de negocio apuntan a la desaparición de las empresas como entidades capaces de crear economías de escala y solucionar las carencias individuales de sus miembros, por modelos de negocio basados en redes sociales, donde la riqueza se reparte en función del valor añadido de cada agente.

Llega un nuevo orden mundial de consecuencias inimaginables, acompañado de una revolución social media con avances tecnológicos inconcebibles que cambiará el mundo…y la tendencia general de la economía.

 

Eduardo Elorriaga Bracho

CEO & Co-Founder de Hermeneus

8 comentarios hasta ahora

  1. Jose Sande @ 2011-07-22 23:48

    Totalmente de acuerdo, el mundo se aplana.

    La mejor forma de competir en el siglo XX era una gigantesca estructura de múltiples peldaños…ahora lo que los ciudadanos/clientes/consumidores necesitamos es una red social especializada para cada una de nuestras necesidades (empleo-linkendin, ocio-facebook, alimentación-hermenues, viajes-tripadvisor, finanzas-unience….)

    En mi caso, el mundo editorial, las gigantescas estructuras no logran adaptarse y están cayendo. Intentan mantener intacta toda la cadena del valor tradicional del libro: autor (9%) -agente (1%) -editorial (30%) -distribuidor(30%) -librero (30%), no son capaces (o no quieren) imaginar una distinta y desaparecerán. Lo mismo es aplicable al mundo audiovisual.

    En los dos últimos años el cambio ha sido vertiginoso. Ante esto, en un principio los pequeños productores sufrían mareos y temores…ahora empiezan a ver que la nueva era presenta oportunidades únicas para la supervivencia y crecimiento de su negocio.

  2. Así es Jose, se trata de aceptar los nuevos tiempos y buscar la forma de adaptarse a los cambios y generar una ventaja competitiva sólida. Jamás el progreso ha sido bloqueado por los que se quedaban desfasados, así que mejor unirse y ser actores de la nueva era.

    Interesante el caso que nos expones sobre las editoriales, no lo conocía. He tenido noticias de nuevas editoriales online que han implantado nuevos sistemas de edición de un libro que dicen ser accesibles para cualquier escritor, ¿Conoces alguna? ¿Qué opinión te merecen?

  3. Me marco este post como favorito! Además de los ejemplos descritos, está el del sector turismo. Creo que ya no conocemos a nadie que no mire las opiniones de otros usuarios antes de decidir un destino, alojamiento, tour…

  4. Pablo García @ 2011-07-28 09:18

    Totalmente de acuerdo Jorge, ejemplos como Minube demuestran la revolución que comentas en el sector turístico.

    Y en el sector editorial, ejemplos como Bubok, demuestran que las cosas también se pueden hacer de otra manera

    Un saludo

  5. […] ya que exige por parte del que lo trata de comprender, la capacidad para modificar la realidad socio-económica en la que actualmente vive y pensar en un nuevo escenario donde se piensa globalmente y se actúa […]

  6. […] No es una crisis financiero-económica, es un cambio de era: la crisis es para los que en el 2006 hicieron una gran inversión en un proyecto en base a unas estimaciones de crecimiento que se han desplomado de forma brutal. Esos tienen crisis. Nosotros tenemos la ventaja de conocer la actual coyuntura económica y podemos realizar nuestras planificaciones en base a esas nuevas espectactivas. […]

  7. […] complicada que debe ser aprovechada para realizar una profunda transición, hay que plantear una auténtica revolución, en Hermeneus creemos en esta revolución y queremos hacerla cogidos de la mano con el sector […]

  8. […] […]